lunes, 19 de abril de 2010

La sinfonía de la destrucción de Megadeth



Dave Mustaine es una bestia. En serio. Si hay un nombre, que por sí solo sentaría las bases de como se debe hacer el thrash metal, ese es él. Y esto quedó por demás confirmado en la lluviosa noche del 17 de abril en el domo del palacio de los deportes.

Con un poco de miedo de como sonaría en el recinto (su mala fama tiene por la acústica), Mustaine y compañía no solo sortearon que en una mala jugada sonaran peor que el mazacote que suele vomitar Zoé, sino que impusieron su ley de quién es quién en el género. Y que me perdone Metallica, a quienes les suelo rendir un gran culto, pero lo que hace Megadeth en el escenario hace ver a los cuatro jinetes del apocalipsis como una bandita de boy scouts haciendose los duros.


El concierto se centró en la celebración del 20 aniversario de Rust in peace, uno de esos titánicos logros que ha procreado el grupo a través de su historia. Esto, aderezado con otros devastadores temas de diversos discos (del último disco End Game, contra lo que se pudiera pensar, tan solo tocararon dos temas, el sacudidor Head crusher y el muy buen The rigth to go insane).


Toneladas y toneladas de riffs, ráfagas de batería, virtuosos solos y profundos bajeos hicieron dinamitar y cimbrar cada punto del domo de cobre. Un concierto tan apabullante, que el único punto en contra se puede revelar en la duración del mismo, que a mi gusto resultó un tanto corto, cuando tenían a toda la asistencia en el patíbulo para acribillarlos con algunos otros temas emblemáticos (Faltaron por ahi un Kill the king, o un Angry again). Tal vez la idea era esa, dejar con vida a los asistentes para que propagaramos que Megadeth es hoy por hoy, quien dicta los cánones de por donde va el thrash metal. Devastador.



miércoles, 31 de marzo de 2010

Honestidad Brutal


Dice Andrés Calamaro que la honestidad no debiería ser una virtud, sino una obligación. Yo diría que debiera ser mas parte de la naturaleza humana, algo indeleble.

Bajo esa premisa, es que quiero rescatar este disco, sin duda, el mejor de Andrés Calamaro, posiblemente uno de los mejores de habla hispana y uno de mis albums de cabecera por todo lo que despide y representa, desde su título.

¿Y bien? Pues en un arranque de soltura y destape creativo, dentro de una época convulsiva para el músico, lanzó esta variopinta colección de 37 canciones donde rinde un discreto tributo a la música que lo ha acompañado y la cual ha recreado a lo largo de su carrera. Nada de arrebatos experimentales ni mezclas rompedoras, no. Aqui solo hay ejercicios de estilo hechos con pasión. Pasión por el tango, rock, funk, pop, folk, dub, entre otros muchos estilos, todos realizados bajo su distintivo sello interpretativo. Pasión en las letras, en los recovecos que esconden cada uno de los temas, donde lo mismo habla de su cariño y amistad hacia Maradona, que hacia los amores ingratos, rebeldes e intensos.

Hay aquí pues canciones pegajosas, hechas con tal desfachatez que a unos les podría resultar hasta bobaliconas, pero a otros tantos, como quien esto escribe, les puede resultar pequeñas joyas pop de un autor suelto y sin complicaciones, como Te quiero igual, que esconde un amargo reclamo bajo ese irónico y tarareable desarollo o La parte de adelante, una cachonda y simpática cancion de amor. Canciones arrebatadoras, muy tristes, como Ansia en Plaza Francia, Negrita o No son horas. O himnos tan emocionantes e intensos como Paloma.

La sinceridad está a flor de piel con frases tan entrañables como:

"soy muy sensible a la belleza que no distingo el corazón y la cabeza" "Es inmoral sentirse mal por haber querido tanto / debería estar prohibido haber vivido y no haber amado" "le dije a mi corazón sin gloria pero sin pena no cometas el crimen, varón, si no vas a cumplir la condena" "Mi dinero me lo gasto en elegancia esperándote con ansia en Plaza Francia".

Frases que no son pocas, y que a todo lo largo del disco logran transmitir una historia, un sentimiento, un estado de ánimo. Algo notable es la cantidad de tristeza que podría aflorar en muchas de las canciones, y que sin embargo son cantadas bajo un tono mas alegre. En fin, un disco lleno de historias, de sentires, de pesares, de honestidad sin miedo. Un disco redondo e inolvidable. Delicioso y entrañable. De esos que son tan tuyos y que puedes retomar, volver a escuchar una y otra vez en cualquier momento.

Este post va dedicado para una mujer muy especial, que está mas alla del bien y del mal ( ¬II¬ ) , y que con su honestidad solo hace que la quiera aún más. Ella lo sabe. Decirle también que yo siempre he sido honesto con mis sentimientos....... con todo lo malo o bueno que pueda traer consigo arriesgarse a eso. Gracias, pues, por su honestidad, señorita, la cual hizo posible este post, pero sobre todo hizo posible valorarla aún más (Si, aún mas). Tal vez haya caminos que nunca se encuentren pero que sin embargo, se ha disfrutado recorrer y conocer. Gracias.




martes, 9 de marzo de 2010

El siniestro regreso de Burzum: Belus

Varg Vikernes es un personaje controversial. De aire siniestro. Oscuro. Casi Diabólico. Pero no estamos aqui para hablar de la persona en sí, que para eso solo tienen que teclear su nombre, Inner circle o Black metal Noruego, para ahondar en toda la ola de sucesos en los que este angelito se ha visto envuelto, pero si es un buen preámbulo para darse una idea de por donde va su hermética y dantesca obra.
Este señor, luego de pasar 16 años en la cárcel está de vuelta en el ámbito musical (aunque nunca estuvo realmente fuera, estando tras las rejas incluso saco discos) y con el sambenito a cuestas de haberle dado forma y una importancia al Black metal, lanza Belus, el nuevo disco bajo el mítico grupo del que el es y ha sido el único miembro, Burzum. ¿Y bien? Pues que el tipo amén de su controversial e incomprensible estilo de vida, es un gran músico. Este álbum es un poco mas accesible (dentro de lo que puede reconocerse accesible en un estilo como el que maneja) lo que no quiere decir que se halla suavizado en lo mas mínimo. Más bien, creo que ha encontrado un equilibrio entre los dos estilos que siempre a explorado. El Black Metal mas tradicional y denso y el dark ambient mas atmosférico y depresivo.
Como siempre, el toca todos los instrumentos. Lo notorio es que ya no grita tanto, es mas monótono en su cantar, lo cual fuera de resultar un punto en contra, permite que su voz sea mas homogénea con toda la instrumentación. Ahí esta pues el tono funesto de canciones como Belus' Død, o la perturbadora belleza épica de Glemselens Elv. Kaimadalthas' Nedstigning por momentos recuerda a la frialdad industrial de Einstürzende Neubauten. En cierto momento lo que rompe con el tono ambiental es Sverddans con una gran guitarra malabareando todo lo que dura el track. Por otro lado, canciones como Morgenrøde y Belus' Tilbakekomst (Konklusjon) enclavan, a mi gusto, aún mas en un estilo drone tipo Sun O))) (Aunque resulta obvio que influyó primeramente Burzum en sus incursiones ambientales en el grupo norteamericano). En general, una obra muy disfrutable para quien gusta de los sonidos extremos. Pocos discos de Black Metal me enganchan totalmente, y este ha sido uno de ellos.

Por cierto, se prepara una película que toca el tema del músico y del black metal, que se llamará Lord of chaos. Habra que estar atentos a ella.

domingo, 28 de febrero de 2010

¿Dónde estás Peter?


Peter Jackson antes de ser el renombrado director que dirigió la titánica saga del Señor de los anillos, se ganó mi simpatía y admiración por sus primeras películas, una serie de joyas serie B que le merecieron un lugar especial entre los terroristas del cine mas cutre, casposo y delirante. El cine Gore mas visceral (literálmente) y lleno de encanto naive, entre maniquíes que chorreaban sangre a borbotones y bizarras marionetas que se inyectaban heroína o se contagiaban de VIH. Cintas que bajo su pobre producción y sus indescriptibles historias se asomaba una mano artesanal e imaginativa. Después de esa oscura etapa llegaron las super producciones entre las cuales sacó a flote la citada trilogía del anillo con la cual entró de paso a las páginas doradas del cine para luego permitirse hacer un entretenido remake de King Kong.

Pero algo pasó. Su última cinta, Lovely Bones, es la mayor decepción que he tenido de parte de uno de mis directores consentidos. Lo que parecía una historia interesante se perdió en ningún lado entre mundos pastelosos y cursis y una historia que queria abarcar mucho y no tocaba nada. ¿Thriller? ¿Drama? ¿Fantasía? Al final, ni uno ni otro, acabando en un proyecto por demás fallido Con mas forma que fondo (Muchos escenarios son realmente bellos eso sí) y donde si acaso se salva un poco la actuación del asesino de la película.

Al contrario de la cinta con la que dió inicio a su etapa mas elaborada y seria, Criaturas celestiales, con la cual llevo con mano firme una historia parecida donde presisamente el crimen, la fantasia y un drama de la vida real se conjugaban perfectamente. Aspecto por el cual terminé mas decepcionado de su última cinta, conocedor de los alcances que puede tener un director como el neozelandés.

Caso parecido al que le paso a Sam Raimi, otro referente del cine serie B que termino cavando su reputación en la tercer cinta de Spiderman, pero que después tomo una revancha con la entretenidísima Drag me to hell retornando a sus inicios. ¿Es hora de que Peter Jackson tome este ejemplo y después de este lamentable tropezón voltee a sus raíces y reelabore algo menos edulcorado y comercial, menos desastroso? Lo desearía. Mientras tanto, me quedó con las primeras cintas del director con las cuales me he pasado los ratos mas disparatados frente a una pantalla. Mientras tanto la pregunta queda en el aire.......¿Dónde estas Peter?


jueves, 25 de febrero de 2010

The Filth And The Fury: Sex Pistols


Sangre. Revueltas. Desempleo. Heroina. Violencia. Furia. Descontrol. Anarquía. Lágrimas. Asesinato. Sexo. Depresión económica. Merengue. Diversión. Basura. Ofensa. Agitación social. Caos. Escupitajos. Robos. Estafa. Siouxie Sioux. Fetichismo. Caricaturas. Independencia. Historia. Enfrentamientos. Aburrimiento. Descomposición. Fealdad. Odio. Destrucción. Expulsión. Estupidez. Asco. Ego. Circo. Estética. Morbo. Historia. Fugacidad. Socarronería. Slam. Viñetas. Lucro. Subversión. Fiestas infantiles. Vagancia. No future. Prohibición. E.M.I. Escandalo. This is England.

Todo esto y más es el documental de Julian Temple, The Filth And The Fury: Sex Pistols. Nada mal para un grupo que sólo duro dos años, sólo lanzo un disco y puso de cabeza a un país entero. Un documento imperdible para entender el contexto sociopolítico y personal que hizo que brotara tan violentamente un grupo que debía nacer como respuesta al momento que se vivía. Aunque lo tuyo no sea el punk ni mucho menos los Sex Pistols. ¡¿¿Qué esperas pues para verlo??!



miércoles, 24 de febrero de 2010

Un ataque masivo a los sentidos


Valió la pena la espera, el retraso de meses. De rumores y demás. De última hora y con la convicción de comer atún con huevo toda la semana, me decidí a comprar de nueva cuenta el boleto que ya había tenido en mis manos y que había cambiado. Pero caray, es que son los padres del trip hop, y no había que perdérselos.

De la mano de Heligoland, un discazo que los hace volver por sus fueros después de años de no saber de ellos y del peso de una historia que si bien no ha sido tan prolífica para el tiempo que tienen, si ha sido brillante. Y así fue el concierto que ofrecieron en Guadalajara.

Empezó a calentar motores Martina Topley-Bird, ofreciendo parte de su repertorio solista. Sin lugar a dudas, la chica es un lujo con su voz y simpatía, que llena por sí sola cualquier lugar que pise, acompañada a su vez de un multi instrumentista disfrazado a la usanza ninja, que terminó por redondear su pequeña (gran) presentación.

Poco después empezaría uno de los mejores actos en vivo que se pueden presenciar a nivel interestelar. Todo la sutileza, la potencia, lo rítmico e hipnótico que se escucha en los discos, es maximizado en directo de la forma mas orgánica posible, con unos músicos la mar de capaces, unos vocalistas verdaderamente extraordinarios, unas programaciones espectaculares y un repertorio visual impecable. Y claro, todo esto no sería nada sin la ternura de canciones como Teardrop, la oscuridad de Inertia creeps, el punzante beat de Atlas Air, la perfección de Angel o la pachequez de Karmacoma (que hizo de todo el recinto un baile lento y fumadísimo) entre otros tantos, pasando una a una, canción por canción, por toda su sólida trayectoria, apoyados con acertados visuales y juegos de luces y una curiosa inclusión de frases y palabras en español en no pocos momentos. Un cordón muy en alto lo que han puesto estos grandes músicos para los conciertos de este año. Como comenté al principio, una experiencia realmente brillante.

Gracias Massive attack por este deleite a los sentidos. Gracias también a mi querida amiga Annie por cederme algunos videos de los cuales subo Teardrop.



domingo, 14 de febrero de 2010

Social Distortion - Somewhere Between Heaven And Hell (Un disco para celebrar)


Un año. Si. Finalmente hoy, 14 de febrero, este día tan ñoño, había algo realmente que celebrar: el aniversario de mi blog personal, y que mejor que hacerlo con este disco, una de mis joyas personales y el cual pudiese retratar mucho de lo que soy como persona.

Grupazo donde los haya, Social Distortion es uno de esos casos que han sobrepasado la etiqueta del punk. Sin llegar a ser tan cerebralmente inclasificable como Fugazi o tan diversificado como The Clash, Social Distortion se ha posicionado en un perfil probablemente mas discreto, pero igualmente valioso al abrevar a través de su carrera, de la música de raíces del sur de los Estados Unidos. Country, folk, bluegrass y rockabilly es lo que exponen estos tipos de forma casi religiosa, reelaborado con toda la actitud punk que llevan en sus venas.

De entre sus discos, (bastante recomendables todos) sin duda mi favorito es este, el Somewhere Between Heaven And Hell. Album repleto de riffs enganchadores (estupendo el trabajo de guitarras de Denis Danell, por lo cual se entiende que se haya resentido tan enorme y sensible pérdida para el grupo). La base rítmica, como siempre, aunque no sea de los puntos que mas se comenten, dentro de su perfil de acompañamiento es realmente valioso. Y las letras de Mike Ness, sin ser un derroche de poesía, tienen toda la sensibilidad para decir realmente algo. Simplemente la idea es reventarte en la cara frases que retratan situaciones que a cualquier persona (y creo que esto es su mayor exito como letrista, como lo hacía el entrañable Dee Dee Ramone) pudiera vivir. Alguna sonrisa con cierto dejo de amargura o desazón con cierto tufo de esperanza son algunas sensaciones que te pudiera dejar este tipo sin ir mucho mas alla.

Social Distortion no es un grupo de canciones para estadio, sino mas bien, es hacedor de pequeños himnos personales para cantarlas con todos los huevos del mundo, algo sin duda que termina agradeciéndose aun mas. Y este disco esta lleno de ellos. Desde el inicio, con la potentísima Cold Feellings hasta el rítmico Ghost town blues, pasando entre otras canciones por la conmovedora This Time Darlin, su habitual y emocionante pleitesía a músicos country con el cover de Making Believe o, la que es una de mis canciones favoritas, Sometimes I do:

Sometimes I'm weak and sometimes I'm strong,
You know that I've loved all along.
Sometimes I'm rich and sometimes I'm poor,
nothing really matters when you're dead on the floor.

Sometimes I do and sometimes I don't

A muchísima gente se le puede hacer un grupo convencional y sin chiste; otro tanto puede tomarlos como de esas pequeñas (grandes) cosas que te hacen el día. Bruce Sprinsgteen dijo que este disco era una jodida maravilla. Pienso lo mismo.