jueves, 21 de octubre de 2010

Eels - Tomorrow morning


Si el mundo se esta llendo al carajo, ¿porque nos hacemos las cosas tan difíciles? parece ser el trasfondo de este, el último disco de Eels, con el que completa la trilogía que inició con Hombre Lobo. Si en aquel se trataba el tema del deseo y las canciones eran desenfadadas y rasposas, y por otro lado, en End times se hablaba del rompimiento amoroso mediante canciones tristes y melancólicas, en este disco la evolución natural, humana, es hacia la redención y la esperanza, con canciones mas relajadas y luminosas, donde musicalmente abundan mas elementos electrónicos (usado de una forma que enriquezcan el austero sonido de Eels, más que hacerlas parecer un mero ejercicio de beats). Más emparentado a Daisies of the Galaxy o Blinking Lights and Other Revelations en cuanto a sonido que con sus dos inmediatos predesores.

Una vez mas, Mr. E nos regala pequeñas y discretas joyitas que matizan el sountrack de nuestras vidas. Desde esos agradables resquicios instrumentales de In Gratitude for This Magnificent Day, o After the Earthquake, hasta la robótica Baby Loves Me o la orquestal I'm a Hummingbird. Mis canciones favoritas siguen siendo sin embargo, las de corte mas intimista, como What I have to offer, Oh So Lovely, That's Not Her Way, la muy feliz I Like the Way This Is Going o la preciosa coda For You (contando al EP). Porque todo mundo necesita ese halo de optimismo después de un día jodido, de una perdida, de un sinsabor. Hablamos no de un optimismo barato, sino de esa etapa de la vida que necesitas pensar que no todo es mierda o problemas, Eels para seres con ánimos de ilusionarse, un agradecimiento a la vida y a las personas. (no en balde el disco inicia con un agradecimiento y termina con un ofrecimiento de ayuda, un dar y recibir con multiples reflexiones intermedias).

Un punto a considerar: Con Eels me he es difícil ser muy objetivo, todo lo que escribe me mueve fibras sensibles. La crítica se ha dividido y lo mencionan por un lado como un disco no malo, pero si algo mas flojito y por otro lado, lo ensalzan como un gran disco balanceado y sensible. Que cada quién lo escuche y dictamine a su gusto. A mi, que puedo decir, me ha encantado. Eels me ha acompañado en las buenas y en las malas. Y siguiendo la tónica del disco: gracias por esta bella música.


domingo, 10 de octubre de 2010

Kiss y la fuente de la eterna juventud

No recuerdo muy bien si era en el canal 13 o el 7 de televisión abierta, pero en algún tiempo, hace ya varios años, pasaban unas cápsulas de conciertos de Kiss. Para ese entonces, yo veía a esos extraños personajes como algo lejano (esos tipos son de los setentas, pensaba), algo lejano pero sin embargo, atrayente.

Pero he ahí que Kiss, de la mano del maquillaje, de la espectacularidad de sus conciertos (apoyado cada vez más en la cambiante y avanzada tecnología) y de su sencillo pero enganchador rock and roll, habían encontrado la fuente de la eterna juventud. Donde muchos de sus contemporáneos morían víctimas de las drogas y de los excesos, Kiss hacen del exceso un delicioso estilo de vida, donde los sobrevivientes se volvían mas refinados (y/o aburridos), ellos sublevaron el rock and roll como un desmadroso estilo de vida, y para acabarla de fregar, donde otros retoman sus carreras en penosos regresos para rescatar algo de dinero, ellos no han dejado de producirlo, volviéndose de paso el fenómeno de masas que han sido toda la vida.

Kiss es sin lugar a dudas, el grupo que le dió otro sentido a las presentaciones en directo. Sobrepasando lo estríctamente musical, y entendiéndolo como un concepto que podría ser llevado a otros niveles de espectáculo ( y espectacularidad) , sirvió de preámbulo a tantos y tantos que hoy día se valen de un buen show, desde U2 hasta Madonna o Lady Gaga (con la cual ambos polos se han hechado mutuas flores, lo que hace pensar en una bizarra colaboración rock n´popera). He ahí lo importante de Kiss y por lo que valía la pena presenciarlos y entender su aporte a la música en directo. Kiss puede ser criticado por muchos, vilipendiado por otros tantos, razones no faltan y con justa razón, pero....¡¡¡demonios alados!!!! que gozoso y que divertido resulta ver a estos personajes que han trascendido la cultura pop. Y es ahí donde es amado por millones.

Explosiones, camaleónicos monitores, pantallas gigantes que se dividian de vez en vez, fuego, humo, guitarras que escupían centelleantes luces, imágenes abstractas, Paul Stanley volando a traves de toda la arena encima de las cabezas del público, fuegos de colores, Gene Simmons elevándose por los aires después de su esperadísima conversión demoniaca (de alarido), entre otros muchísimos gratos y sensacionales momentos. Si, razones no han faltado para criticarlos, pero también, razones sobran para pasársela bomba en un concierto de ellos con canciones tan entrañables como Detroit Rock City, Love Gun, Shock Me, Beth, Rock and Roll All Night, Love it Loud, Shout It Out Loud (ya podía morir después de escuchar esta), 100,000 Years o una emotiva y acertada Rock´n roll to you, entre otras tantas.
Nunca pense salir tan emocionado y divertido de un concierto de Kiss, si, aquel grupo que me parecía tan lejano pero siempre tan atrayente. Si, ese clásico americano.
¿Querías lo mejor? ¡Pues ahi estuvo lo mejor! la banda mas caliente sobre la tierra....¡¡¡¡Kiss!!!!!!
Gracias Kiss. Los amé.

PD:
Lo notable: La energía de Paul Stanley y su loable peso como frontman.
Lo esperado: La cantidad enorme de caras pintadas por todos lados, de todos los géneros y de todas las edades.
Lo extraordinario: La cantidad de familias enteras pasándosela genial. No tiene precio ver a una niña de ocho años, su hermano de trece y a sus padres divirtiéndose de igual manera.







martes, 24 de agosto de 2010

Melvins - The Bride Screamed Murder


Si de grupos de culto se trata, Melvins no tiene parangón. Estilos musicales vienen y van, y estos veteranos músicos han sobrevivido como las cucarachas a la radioactividad, pues ahí siguen, tan campantes, y contra todo pronóstico, cada entrega suya es recibida con beneplácito por su horda de seguidores (y alguno que otro despistado que se acerque sin miedo a su música) y mejor aun, sin apoyo de los medios. Porque a estas alturas, parece que Melvins es un grupo para fanáticos acérrimos, pero bien vale decir, que esto sería minimizar la calidad de su grata obra.


Uno puede escuchar un álbum de Melvins a la primera y decir es un buen disco del grupo y ya. Pero ¡Oh sorpresa!, estos asesinos no son un grupo para masticarse a la primera, porque lo que menos parecen querer es quedar bien con nadie ni ser complacientes, aun ni con su propia madre. Porque nadie (escúchenme, nadie) maneja esas densidades sonoras tan bien asimiladas de Black Sabbath y darle un toque punk, distorsionado y salvaje aprendido de Black Flag, sin dejar de lado la experimentación, humor y descaro que siempre los ha caracterizado.


Porque esto y más resulta The Bride Screamed Murder (que buen nombre): un arsenal de riff lodosos, pesados como una loza en tu cabeza, con inquietantes atmósferas que se regodean entre tanta distorsión y retorcidas e intrincadas melodías. Por otro lado, la doble batería se ha vuelto ya marca de la casa, una maquinaría perfecta e incesante. En algunos momentos las marcianadas dan la nota como en esa extraña P.Gx3 donde bien cabe un intro muy a lo Enio Morricone, cantos gregorianos, guitarras sostenidas, voces de niños y cavernosos descenlaces. Mención aparte merece el cover a My Generation de The Who, donde la machacan para volverla una grosera, funesta y serpenteante y densa versión. ¿Mis favoritas? la compacta y poderosa Pig House, la espectacular Electric Flower (que buen bajo) y la thrashera y centelleante Inhumanity and Death.

Esto, señores, no es un disco, es un cañonazo para remover la cerilla de los oidos. Benditos Melvins. Solo mi eterna pregunta: ¿¿¿para cuando en tierras mexicanas????



lunes, 16 de agosto de 2010

The coral - Butterfly House

The coral es de esos casos de un grupo estupendo y entrañable que sin embargo, no cuenta con el espaldarazo de las masas. Posiblemente porque no les encanta salir en la foto ni les gusta dar la nota. Simplemente se dedican a lo que mejor saben hacer, que es crear música, y lo cual, en estos tiempos actuales de sobreexposición y ruido mediático, parece que no es suficiente.

Pero pasemos a los hechos, The Coral es probablemente el grupo mas fino que te puedes topar hoy día en las islas británicas. Con su exquisito gusto por la melodía, han cimentado una carrera que no busca romper moldes, sino crear dentro del concepto tradicional de la canción, (sus composiciones bordean los tres minutos de duración) las joyas mas pulidas del brit pop actual (y cuando hablamos de los mayores hacedores del rock más fino en la historia, los ingleses, pueden imaginarse la calidad con la que cuenta el grupo). No por nada es producido por el legendario John Leckie, el capitán al mando de discos tan emblemáticos como The Bends (Radiohead), Stone Roses (Stone Roses), All things must pass (George Harrison) o K (Kula Shaker).


Su rock retro setentero de raíz folk y psicodélico se sigue haciendo presente en esta su nueva producción con canciones tan estupendas como More than a Lover, la bella Walking in the winter, la deliciosamente guitarrera Two Faces, la fantástica Coney Island o la rompedora North parade. Pero vamos, todo el disco en sí es estupendo, incluyendo la edición especial, con cinco canciones extra. Poca justicia le haría en quedarme con unas cuantas solamente.

Si buscas un disco delicioso y fino, perfecto para acompañar un atardecer en una casa en el bosque, que sea redondo de principio a fin, no dejes pasar esta obra, podría causarte cierta y genuina adicción.


martes, 10 de agosto de 2010

Flying Lotus – Cosmogramma

Hay dinastias que por sí solas, se respetan. Steven Ellison pertenece ni mas ni menos, a la de los Coltrane, jazzistas piedra de toque dentro del género. ¿Y bien? ¿qué podría aportar el joven músico en estos tiempos? pues sencillamente, tomar un poco de su herencia jazzística, otra porción de su formación hip hopera y otro tanto de su bagaje electrónico, entre otras muchas influencias de las cuales se ha visto empapado, para así crear un híbrido realmente interesante, experimental y vanguardista. Una especie de free jazz espacial y de atmósferas alucinógenas.

Las bases son puramente electrónicas, pero el viaje admite infinidad de instrumentos que lo enriquecen y subliman, desde un impresionante bajo que por momentos recuerda a Jaco Pastorius (cortesía del ex-Suicidal Tendencies, Stephen “Thundercat” Bruner) hasta la celestial arpa de Rebeca Raff, pasando por un poco de ilustre ayuda familiar, el saxo tenor de su primo, Ravi Coltrane. Todo esto crea una música abstracta y enganchadora, fuera de convenciones de género, de ritmos entrecortados, de múltiples cambios que se van esfumando entre sí y que se hacen cortos pero demoledores. Un disco sin desperdicio alguno y con momentos realmente mágicos, como en la excelsa …And the World Laughs with You con la voz de Thom Yorke, que toma parte de la canción como un instrumento más, sin pretensiones de protagonismo alguno. Do the astral planet es puro regocijo dubstep, (escena con la cual se le ha relacionado al músico mayormente), la bella Table Tenis (con todo y sampleo a un juego de ping pong) con otro lujo de voz, la de Laura Darlington y así canción por canción, detalle a detalle.

Con este disco, Flying Lotus se ha vuelto un clásico instantaneo. Me atrevo a decir que se ha sacado de la manga un disco tan impresionante como en su tiempo saco Dj Shadow con Endtroducing..... hay quien le ha dado por llamarlo el Jimi Hendrix de su generación. ¿Exagerado? El tiempo lo dirá, lo que sí, es que escucharlo es un deleite. De lo mejor del año.

martes, 27 de julio de 2010

Pokar de reynas

Ya vamos a más de la mitad del año y me he encontrado con varias gratas sorpresas en el ámbito musical. Respecto a esto quiero hacer hincapié a cuatro chicas que han sacado disco en esta reciente temporada y de las cuales sería bueno hablar de ello.

Kate Nash- My best friend is you
La joven y declaradísima seguidora del estilo Spektor sacó un nuevo disco donde se hacen notar disparados saltos de estilo entre canción y canción. Hecho con el mayor desparpajo posible, igual podemos encontrar tonadas poperas hasta retro cincuenteras que se dejan escuchar con bastante soltura. Incluso en una misma canción se nota esto, como en Do Wah Doo, que empieza con una tonada muy grunge para reventar en una especie de agogo . Por otro lado, pareciera que la joven Nash estuvo empeñada en homenajear a sus influencias que se hacen por demás notorias en todo el disco. Como en la muy garbage i just love you more, o la extraña Mansion Song que también suena sospechosamente parecido a algo ya antes escuchado. Y bueno, Pickpocket sobra decir que es spektoriana hasta los huesos. Me quedo entre todas las piezas con I've Got A Secret.

Un disco por demás simpático y agradable, con muy buenos momentos, que sin embargo, siendo sinceros, se queda un poco en ello. En la superficie. Probablemente a la chica Nash le falta madurar un poco mas su propuesta, pues talento lo tiene y de sobra; ojalá que en futuras producciones nos logre sorprender más con un camino propio y libre de esas (claras) influencias. Haciendo un poco de relación al nombre del disco, My Best Friend Is You es como si realmente quedaras con un buen amigo que te hace el rato divertido y agradable, pero con el cual, nunca podras tener una conversación mas honda. Lo cual, al final, viendólo bien, no es tan malo.


Martina Topley Bird- Some place simple
La diva que se dió a conocer por acompañar a Tricky en sus primeros discos tiene una carrera un tanto desconocida pero mas que digna. Que digo digna. Loable. Lejos de los reflectores que tienen gente como el citado Tricky, Portishead o Massive Attack (con los cuales tambien colaboró en el excelente Heligoland) dentro del género trip hop, ha creado una corta discografía, pero de un alto nivel. Y su último disco no es la excepción.

Este disco es una auténtica delicia realmente. En el retrabajó antiguas canciones de sus primeros dos discos y añadió unas cuantas más para redondear un trabajo íntimo, delicado, minimalista y emotivo. Optando por limpiar el sonido hasta hacer que su exquisita voz lleve de la mano al escucha, mientras uno se va arrullando entre una suave guitarra acústica o una sutil base electrónica. Cabe decir que muchas de las versiones que presenta aquí, fueron tocadas de esa forma en los conciertos que le abrió a Massive. Sin lugar a dudas, el mejor acto de apertura que me ha tocado presenciar. Con ese calor y dulzura nos recibe en disco. Difícil mencionar una canción sobre otra ante tal nivel. Lo dicho, delicioso. Un imprescindible del año.


Charlotte Gainsbourg - IRM
Otra aun más desconocida cantante. De origen francés y con también incursiones en el cine (una de las más recordadas a últimas fechas es en la Ciencia del sueño de Michel Gondry). La bella Charlotte se ha cobijado en este disco bajo la producción del inquieto Beck Hansen y han horneado un disco de un perfil muy parecido al que realizó el propio Beck con Sea change, tan lleno de hondas letras, brillantes secciones de cuerdas o deliciosos pasajes alternativos (con todo el sello que siempre ha guardado el músico).

La mano de Beck termina dotando de innumerables variantes y texturas a la susurrante voz y a las finas armonías que trabaja la cantautora, verdaderamente se puede hablar de una combinación que hace justicia y da presencia a cada uno de ellos. SIn embargo, en algún track se puede hacer aun mas notorio el influjo de Beck en el disco como en Heaven Can Wait; en otros, la presencia se desvanece un poco más. Un disco tranquilo, reposado, lleno de luces y sombras, con varios momentos a destacar. Me quedo con la conmovedora In the End, la extraordinaria Le Chat Du Café Des Artistes o la bella e inquietante La Collectionneuse. Discazo.


Janelle Monáe - The ArchAndroid
Este disco es una especie de soundtrack retro futurista que retoma mucho de la música negra existente (soul, R&B, funk, hip hop) y lo sacude en una licuadora para reinventarlos y revisionarlos. Esto por no hablar de que verdaderamente el disco tiene una temática conceptual que va mucho por el estilo de lo retrofuturista. Esto en manos de mucha gente, podría sonar pretencioso, pero en manos del apabullante talento (ahí la gran diferencia entre la pretensión y la genialidad) de Janelle es sotisficación pura.

Aqui la unidad no está en un derrotero propiamente, sino en la variedad y el alto nivel que alcanza la joven diva. Increíble la variedad de timbres que puede alcanzar la chica. Desde una épica y espectacular BaBopByeYa muy en la escuela de enormes divas como Shirley Bassey o la muy extraña Wondaland que recuerda enormemente a Kate Bush. En algunos otros momentos la chica nos hace recordar desde a una Karen Carpenter hasta a Nancy Sinatra. Vamos, que en algún momento hasta a la propia Beyonce nos trae en mente. Por otro lado, en el aspecto músical el crisol es igualmente variado, pasando con energía y personalidad del funk al hip hop y de ahí al folk, la música de soundtracks espaciales, suites de tintes clásicos y rock pop psicodélico,. Mención aparte merece la imagen que proyecta la autora, como una especie de androide de la película Metrópolis con tupé a la rockabilly, con elegancia andrógina y personalidad grasosamente funk. Sin duda toda una extensión de lo que es la música.

Si hay un disco que no se debe pasar por alto es éste. Si en años próximos se pueda hablar de discos que se volviésen un clásico instantáneo del 2010 sin lugar a dudas este disco estaría entre los mencionados. Extraordinario y alucinante a partes iguales.



miércoles, 7 de julio de 2010

Calamaro - On the rock

El disco de las colaboraciones. Asi podría ser conocido este álbum dentro de la vasta y prolífica carrera de Andrés. Y es que, en esta su nueva entrega, se hace acompañar de gente tan disímbola como El Cigala, Niño Josele, El langui, Enrique Bunbury, Vicentico y René Pérez de Calle 13, dándole a cada uno la oportunidad de darle su aporte y brillo, sin perder la dirección músical marca de la casa. Al final, resulta una celebración en si tanto crossover musical, lo cual se agradece, dándole al disco un sello singular y variopinto. Entre todas las colaboraciones (algunas mejor que otras, pero ninguna deja indiferente) la más interesante me resulta la de el MC Langui, cuyo rapeo enclava de forma por demás natural dentro del bolero Te extraño.

Del flamenco al ranchero, del rock a la cumbia, de los Rodríguez a El cantante, de la letra a la composición. Calamaro sigue teniendo una facilidad pasmosa para hacer canciones de ecos populares, como la muy a la Rodríguez Me envenenaste o la muy buena Los Divinos. Por otro lado, nos encontramos con canciones que recuperan al Calamaro mas guitarrero y potente como El Pasodoble de los amigos ausentes o Flor de Samurai. En el terreno de las letras, resaltan de nueva cuenta esos textos de corte mas triste e intimista, que se extrañaban un poco en su anterior entrega, que para muchos puristas pecaba de ser "demasiado feliz". Ejemplo de esto lo encontramos en la preciosa Todos se van.

Ataba con alambre los pedazos
de lo que alguna vez fue un corazón
del gran espejo interior
Y afuera donde es verano
todos se van, todos se van.

A estas alturas, se nota que Calamaro todavía se dá el gusto de seguir celebrando el gusto por hacer música, y mejor aún, se da el lujo de seguir siendo parte del soundtrack de nuestras vidas. O como dijera el propio músico al definir esta entrega: "Este es un disco entre amigos". Creo que esta aseveración incluía al escucha. En horabuena.