lunes, 16 de agosto de 2010

The coral - Butterfly House

The coral es de esos casos de un grupo estupendo y entrañable que sin embargo, no cuenta con el espaldarazo de las masas. Posiblemente porque no les encanta salir en la foto ni les gusta dar la nota. Simplemente se dedican a lo que mejor saben hacer, que es crear música, y lo cual, en estos tiempos actuales de sobreexposición y ruido mediático, parece que no es suficiente.

Pero pasemos a los hechos, The Coral es probablemente el grupo mas fino que te puedes topar hoy día en las islas británicas. Con su exquisito gusto por la melodía, han cimentado una carrera que no busca romper moldes, sino crear dentro del concepto tradicional de la canción, (sus composiciones bordean los tres minutos de duración) las joyas mas pulidas del brit pop actual (y cuando hablamos de los mayores hacedores del rock más fino en la historia, los ingleses, pueden imaginarse la calidad con la que cuenta el grupo). No por nada es producido por el legendario John Leckie, el capitán al mando de discos tan emblemáticos como The Bends (Radiohead), Stone Roses (Stone Roses), All things must pass (George Harrison) o K (Kula Shaker).


Su rock retro setentero de raíz folk y psicodélico se sigue haciendo presente en esta su nueva producción con canciones tan estupendas como More than a Lover, la bella Walking in the winter, la deliciosamente guitarrera Two Faces, la fantástica Coney Island o la rompedora North parade. Pero vamos, todo el disco en sí es estupendo, incluyendo la edición especial, con cinco canciones extra. Poca justicia le haría en quedarme con unas cuantas solamente.

Si buscas un disco delicioso y fino, perfecto para acompañar un atardecer en una casa en el bosque, que sea redondo de principio a fin, no dejes pasar esta obra, podría causarte cierta y genuina adicción.


martes, 10 de agosto de 2010

Flying Lotus – Cosmogramma

Hay dinastias que por sí solas, se respetan. Steven Ellison pertenece ni mas ni menos, a la de los Coltrane, jazzistas piedra de toque dentro del género. ¿Y bien? ¿qué podría aportar el joven músico en estos tiempos? pues sencillamente, tomar un poco de su herencia jazzística, otra porción de su formación hip hopera y otro tanto de su bagaje electrónico, entre otras muchas influencias de las cuales se ha visto empapado, para así crear un híbrido realmente interesante, experimental y vanguardista. Una especie de free jazz espacial y de atmósferas alucinógenas.

Las bases son puramente electrónicas, pero el viaje admite infinidad de instrumentos que lo enriquecen y subliman, desde un impresionante bajo que por momentos recuerda a Jaco Pastorius (cortesía del ex-Suicidal Tendencies, Stephen “Thundercat” Bruner) hasta la celestial arpa de Rebeca Raff, pasando por un poco de ilustre ayuda familiar, el saxo tenor de su primo, Ravi Coltrane. Todo esto crea una música abstracta y enganchadora, fuera de convenciones de género, de ritmos entrecortados, de múltiples cambios que se van esfumando entre sí y que se hacen cortos pero demoledores. Un disco sin desperdicio alguno y con momentos realmente mágicos, como en la excelsa …And the World Laughs with You con la voz de Thom Yorke, que toma parte de la canción como un instrumento más, sin pretensiones de protagonismo alguno. Do the astral planet es puro regocijo dubstep, (escena con la cual se le ha relacionado al músico mayormente), la bella Table Tenis (con todo y sampleo a un juego de ping pong) con otro lujo de voz, la de Laura Darlington y así canción por canción, detalle a detalle.

Con este disco, Flying Lotus se ha vuelto un clásico instantaneo. Me atrevo a decir que se ha sacado de la manga un disco tan impresionante como en su tiempo saco Dj Shadow con Endtroducing..... hay quien le ha dado por llamarlo el Jimi Hendrix de su generación. ¿Exagerado? El tiempo lo dirá, lo que sí, es que escucharlo es un deleite. De lo mejor del año.

martes, 27 de julio de 2010

Pokar de reynas

Ya vamos a más de la mitad del año y me he encontrado con varias gratas sorpresas en el ámbito musical. Respecto a esto quiero hacer hincapié a cuatro chicas que han sacado disco en esta reciente temporada y de las cuales sería bueno hablar de ello.

Kate Nash- My best friend is you
La joven y declaradísima seguidora del estilo Spektor sacó un nuevo disco donde se hacen notar disparados saltos de estilo entre canción y canción. Hecho con el mayor desparpajo posible, igual podemos encontrar tonadas poperas hasta retro cincuenteras que se dejan escuchar con bastante soltura. Incluso en una misma canción se nota esto, como en Do Wah Doo, que empieza con una tonada muy grunge para reventar en una especie de agogo . Por otro lado, pareciera que la joven Nash estuvo empeñada en homenajear a sus influencias que se hacen por demás notorias en todo el disco. Como en la muy garbage i just love you more, o la extraña Mansion Song que también suena sospechosamente parecido a algo ya antes escuchado. Y bueno, Pickpocket sobra decir que es spektoriana hasta los huesos. Me quedo entre todas las piezas con I've Got A Secret.

Un disco por demás simpático y agradable, con muy buenos momentos, que sin embargo, siendo sinceros, se queda un poco en ello. En la superficie. Probablemente a la chica Nash le falta madurar un poco mas su propuesta, pues talento lo tiene y de sobra; ojalá que en futuras producciones nos logre sorprender más con un camino propio y libre de esas (claras) influencias. Haciendo un poco de relación al nombre del disco, My Best Friend Is You es como si realmente quedaras con un buen amigo que te hace el rato divertido y agradable, pero con el cual, nunca podras tener una conversación mas honda. Lo cual, al final, viendólo bien, no es tan malo.


Martina Topley Bird- Some place simple
La diva que se dió a conocer por acompañar a Tricky en sus primeros discos tiene una carrera un tanto desconocida pero mas que digna. Que digo digna. Loable. Lejos de los reflectores que tienen gente como el citado Tricky, Portishead o Massive Attack (con los cuales tambien colaboró en el excelente Heligoland) dentro del género trip hop, ha creado una corta discografía, pero de un alto nivel. Y su último disco no es la excepción.

Este disco es una auténtica delicia realmente. En el retrabajó antiguas canciones de sus primeros dos discos y añadió unas cuantas más para redondear un trabajo íntimo, delicado, minimalista y emotivo. Optando por limpiar el sonido hasta hacer que su exquisita voz lleve de la mano al escucha, mientras uno se va arrullando entre una suave guitarra acústica o una sutil base electrónica. Cabe decir que muchas de las versiones que presenta aquí, fueron tocadas de esa forma en los conciertos que le abrió a Massive. Sin lugar a dudas, el mejor acto de apertura que me ha tocado presenciar. Con ese calor y dulzura nos recibe en disco. Difícil mencionar una canción sobre otra ante tal nivel. Lo dicho, delicioso. Un imprescindible del año.


Charlotte Gainsbourg - IRM
Otra aun más desconocida cantante. De origen francés y con también incursiones en el cine (una de las más recordadas a últimas fechas es en la Ciencia del sueño de Michel Gondry). La bella Charlotte se ha cobijado en este disco bajo la producción del inquieto Beck Hansen y han horneado un disco de un perfil muy parecido al que realizó el propio Beck con Sea change, tan lleno de hondas letras, brillantes secciones de cuerdas o deliciosos pasajes alternativos (con todo el sello que siempre ha guardado el músico).

La mano de Beck termina dotando de innumerables variantes y texturas a la susurrante voz y a las finas armonías que trabaja la cantautora, verdaderamente se puede hablar de una combinación que hace justicia y da presencia a cada uno de ellos. SIn embargo, en algún track se puede hacer aun mas notorio el influjo de Beck en el disco como en Heaven Can Wait; en otros, la presencia se desvanece un poco más. Un disco tranquilo, reposado, lleno de luces y sombras, con varios momentos a destacar. Me quedo con la conmovedora In the End, la extraordinaria Le Chat Du Café Des Artistes o la bella e inquietante La Collectionneuse. Discazo.


Janelle Monáe - The ArchAndroid
Este disco es una especie de soundtrack retro futurista que retoma mucho de la música negra existente (soul, R&B, funk, hip hop) y lo sacude en una licuadora para reinventarlos y revisionarlos. Esto por no hablar de que verdaderamente el disco tiene una temática conceptual que va mucho por el estilo de lo retrofuturista. Esto en manos de mucha gente, podría sonar pretencioso, pero en manos del apabullante talento (ahí la gran diferencia entre la pretensión y la genialidad) de Janelle es sotisficación pura.

Aqui la unidad no está en un derrotero propiamente, sino en la variedad y el alto nivel que alcanza la joven diva. Increíble la variedad de timbres que puede alcanzar la chica. Desde una épica y espectacular BaBopByeYa muy en la escuela de enormes divas como Shirley Bassey o la muy extraña Wondaland que recuerda enormemente a Kate Bush. En algunos otros momentos la chica nos hace recordar desde a una Karen Carpenter hasta a Nancy Sinatra. Vamos, que en algún momento hasta a la propia Beyonce nos trae en mente. Por otro lado, en el aspecto músical el crisol es igualmente variado, pasando con energía y personalidad del funk al hip hop y de ahí al folk, la música de soundtracks espaciales, suites de tintes clásicos y rock pop psicodélico,. Mención aparte merece la imagen que proyecta la autora, como una especie de androide de la película Metrópolis con tupé a la rockabilly, con elegancia andrógina y personalidad grasosamente funk. Sin duda toda una extensión de lo que es la música.

Si hay un disco que no se debe pasar por alto es éste. Si en años próximos se pueda hablar de discos que se volviésen un clásico instantáneo del 2010 sin lugar a dudas este disco estaría entre los mencionados. Extraordinario y alucinante a partes iguales.



miércoles, 7 de julio de 2010

Calamaro - On the rock

El disco de las colaboraciones. Asi podría ser conocido este álbum dentro de la vasta y prolífica carrera de Andrés. Y es que, en esta su nueva entrega, se hace acompañar de gente tan disímbola como El Cigala, Niño Josele, El langui, Enrique Bunbury, Vicentico y René Pérez de Calle 13, dándole a cada uno la oportunidad de darle su aporte y brillo, sin perder la dirección músical marca de la casa. Al final, resulta una celebración en si tanto crossover musical, lo cual se agradece, dándole al disco un sello singular y variopinto. Entre todas las colaboraciones (algunas mejor que otras, pero ninguna deja indiferente) la más interesante me resulta la de el MC Langui, cuyo rapeo enclava de forma por demás natural dentro del bolero Te extraño.

Del flamenco al ranchero, del rock a la cumbia, de los Rodríguez a El cantante, de la letra a la composición. Calamaro sigue teniendo una facilidad pasmosa para hacer canciones de ecos populares, como la muy a la Rodríguez Me envenenaste o la muy buena Los Divinos. Por otro lado, nos encontramos con canciones que recuperan al Calamaro mas guitarrero y potente como El Pasodoble de los amigos ausentes o Flor de Samurai. En el terreno de las letras, resaltan de nueva cuenta esos textos de corte mas triste e intimista, que se extrañaban un poco en su anterior entrega, que para muchos puristas pecaba de ser "demasiado feliz". Ejemplo de esto lo encontramos en la preciosa Todos se van.

Ataba con alambre los pedazos
de lo que alguna vez fue un corazón
del gran espejo interior
Y afuera donde es verano
todos se van, todos se van.

A estas alturas, se nota que Calamaro todavía se dá el gusto de seguir celebrando el gusto por hacer música, y mejor aún, se da el lujo de seguir siendo parte del soundtrack de nuestras vidas. O como dijera el propio músico al definir esta entrega: "Este es un disco entre amigos". Creo que esta aseveración incluía al escucha. En horabuena.



lunes, 31 de mayo de 2010

De cara al Rock del sur de la tierra. Charly García en GDL


Ahí estaba por fin. De entre las sombras aparecería el ícono por antonomasia del rock argentino. El revulsivo y polémico personaje que se peleaba con todos, el difícil, el insoportable, el de las cientos de locuras y recaidas en drogas, excesos y problemas. Pero también estaba ahí enfrente al hábil pianista, el hacedor de himnos, el tierno, el rockerazo, el compositor de toda la vida, un clásico.

Pero alto. No toquen. Charly García era otro. De entrada, un Charly mas robusto y de caminar lento, pausado. De camisa y pantalón de mezclilla, muy sencillo en su vestir. como si fuese a pasear en un tranquilo día al parque. Al empezar a entonar sus himnos, se notaba tranquilo, complaciente, sonriente. Se paraba, hacía como que bailaba, aplaudía casi sin aplaudir. Por momentos, parecía un autómata. Pero cada movimiento y gesto era aplaudido de todas formas. Porque más allá del show que Charly ofrecía antiguamente, entre locuras, mas allá de la intensidad y lo imprevisible de sus presentaciones, mas allá de todo esto están las canciones, que desnudas hablan por sí solas, y que están, no solo entre lo mejor de todo el repertorio argentino, sino de la música en español toda.


Lo que tenía que sonar intenso, hizo que se vieran puños en alto y bailes frenéticos, lo que tenía que sonar tierno, hizo arrancar suspiros y emociones, y no dudo que hasta alguna lágrima. Charly el tierno, Charly el rebelde, Charly el que susurra, Charly el que se desgañita. No hacía falta mas que dejarse emocionar con el repertorio. Inició a tambor batiente con un Demoliendo hoteles para empezar el festín musical. Yendo de la cama al living, Rezo por voz (enorme), Fanky (prendidísima), Pasajera en Trance (preciosa), Cerca de la Revolución (cañonazo), Nos siguen pegando abajo, El amor espera (rocanrolerísima), No se va a llamar amor, entre otras tantas. Clásicos puros. Una muy buena canción nueva.

Hay que recalcar también el nivel de músicos con los que cuenta Charly para levantar aún mas las excelentes composiciones. Unos virtuosos guitarristas, unos teclados que matizan y acompañan perfectamente y una base rítmica puntual y potente. Y por si fuera poco para redondear, tuvimos la simpatía y voz de Hilda Lizarazu que en mucho ayuda a Charly a la hora de cantar.


Algo quedó muy claro al momento que Charly dejó a la mitad No voy en tren. El sigue siendo el que enciende y apaga la luz. Aunque el público se quedó con ganas de más al volver y dejar a medias una vez más una interpretación, ahi quedó para siempre un concierto memorable e histórico para la ciudad.

Hace unos cuantos años en una anterior visita, leí en una revista una aseveración. Que Charly García era el rock del sur de la tierra. ¿Aventurado?. Mmmmmm....No lo se, lo que sí es que tiene unos tamaños que muy pocos. En Argentina creo que solo Luis Alberto Spinetta esta a su altura. En México......bueno..........dejémoslo ahí.

Charly, que grande eres. Gracias.



viernes, 28 de mayo de 2010

Pornografía de la buena con Together

The New Pornographers es una de esas bandas que por algunas circunstancias, algo de desidia o estar sumergido en otros trips musicales no me había dado la oportunidad de escuchar. Finalmente, de la mano de su último disco, Together, he tenido la fortuna de deleitarme con su pop orquestal de melodicidad desbordante. Con invitados de lujo como Annie Clark de St. Vincent, Zack Condon de Beirut y Will Sheff de Okkervil River, (por si fuera poco con el virtuosismo que de por sí presumen) han firmado ya, uno de los mejores discos del año.


Esa fina melodicidad y dulzura que va de la mano con lo energético y compacto de su instrumentación, lo vuelve un plato a la vez exuberante en su factura y accesible en su escucha. Todo el disco es una verdadera joya. Un álbum sin desperdicio hecho con preciosismo. No hay canciones que sobren dentro de un plato tan cuidado. El disco empieza de forma impecable con el enorme riff de cello de Moves. La simpática Crash Years hace notar los alcances vocales de la pelirroja Neko Case. Your hands, la canción elegida como primer sencillo, tiene tal poder que parece haber sido firmada por una versión pop de Led Zeppelin. Y asi podríamos irnos canción por canción platicando de las virtudes de esta obra. Otros momentos que a mi en lo personal me resultan entrañables y realmente notables son Valkyrie In The Roller Disco o My Shepard esta, otra vez, comandado por la notable voz de Neko Case.

En fin, estamos ante uno de esos discos que puedes escuchar de principio a fin y te ponen en un inmejorable estado de ánimo.

Un imprescindible.


Erotismo sin límites con Nonstoperotik

Regresa un viejo conocido de la escena indie (antes de que este término pasara a ser una etiqueta para mejor vender) el gran Black Francis. A estas alturas, este señor es de esos autores que aunque no se monten en la ola de la vanguardia, seguirán siendo un referente y un estandarte para las nuevas y viejas generaciones. Amén de seguir componiendo de una manera por demás impecable y de una emoción y sustancia que ya quisieran muchos grupitos noveles.

Y bien, ahora, a estas alturas de su vida, le dió por explorar el tema del erotismo desde diferentes ángulos, (aunque no le era ajeno) y desde esa perspectiva trata cada canción con la carga e intención que requiere. Desde la intensidad de la música, los tiempos que le imprime, la instrumentación elegida, hasta la manera de cantar.

Y es así como da forma a un disco variado y redondo, que abre de manera áspera con Lake of Sin, para devenir inmediatamente con temas tan oscuramente sensibles como O My tidy Sum o Rabbits (que enorme saxofón el del final) para luego regresar de nueva cuenta a la fuerza de Wheels, el energético cover de Flying Burrito Brothers. De ahi en adelante el disco se sigue manteniendo en un sube y baja emocional donde uno se puede encontrar entre otros momentos con la furiosa Six Legged Man, la atípica Wild Son (atípica dentro del conjunto total de la obra) hasta la conmovedora When I Go Down On You (que me recuerda mucho a la inocencia naive de el gran Daniel Johnston) o la muy bonita NonStopErotik. Hay también algunos guiños de ojo (¿intencionados o no?) a gente como Sonic Youth en la muy buena Cinema Star o, como no, a Pixies en Dead Man´s curve con su intensidad garagera y desgarradora manera de cantar del tramo final.

Black Francis pues, no se duerme en sus laureles desde su posición de icono independiente y sigue componiendo y regalándonos enormes canciones para nuestro repertorio personal. Al maestro, con cariño.

Black Francis - The Rockafeller Skank from Black Francis on Vimeo.